Control de plagas
CIP Control de plagas
Desinfección
Desinsectación
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Vigilancia por monitorización
Control de aves
Control de Plagas
CIP Control Integrado de plagas - Industria Alimentaria

El control integrado de plagas es una combinación de procedimientos en la cual se utilizan conjuntamente todo los medios a nuestro alcance, ya sean físicos, químicos o biológicos para combatir una plaga o diseñar un plan estratégico de control capaz de mantener especies nocivas por debajo del umbral de tolerancia.

No se trata de erradicar al organismo que causa la plaga, sino de mantener sus poblaciones por debajo del umbral de tolerancia.

Este sistema es una evolución frente a las estrategias de control de plagas tradicional. Es un proceso más tecnificado, que limita el uso de productos químicos cuando y donde sea posible. El CONTROL INTEGRADO DE PLAGAS se basa en las siguientes premisas:
1. - Identificación de la plaga o plagas a combatir
2. - Conocer su ubicación en las instalaciones y su densidad poblacional, así como biología y hábitos de vida.
3. - Determinar el grado de incidencia o infestación
4. - Colocación de sistemas de monitorización
5. - Utilización de métodos de control biológicos específicos
6. - Elección del método o métodos químicos más adecuados
7. - Selección de los sistemas de aplicación más idóneos
8. - Programa complementario de limpieza
9. - Medidas físicas correctoras
10. - Tratamientos específicos en zonas de cría y en las etapas de desarrollo donde son más vulnerables, que suele coincidir con la época juvenil.

Los tratamientos de control integrado incorporan controles físicos, biológicos y químicos.

El control físico consiste en la modificación de las condiciones ambientales y estructurales que permiten la proliferación de la especie que se constituye en plaga.

El control biológico consiste en emplear la organismos depredadores, parásitos o patógenos para mantener la densidad de población de otro organismo baja. Existen técnicas de tratamiento que emplean la propia biología de las especies para la erradicación de éstas.

El control químico es, en última instancia, la forma de controlar una plaga persistente o que no hemos podido erradicar con los métodos anteriores.

Desinfección

Se denomina desinfección al conjunto de procesos físicos y/o químicos que elimina o reduce la presencia de agentes patógenos tales como bacterias, protozoos, virus y hongos en un ambiente determinado. La gran capacidad de adaptación y supervivencia que presentan los microorganismos hace particularmente compleja la intervención contra los mismos.

Tipos de microorganismos
Incluimos dentro de microorganismos a los agentes patógenos (bacterias, protozoo, hongos, virus…) que en determinados ambientes, supongan un riesgo para la salud humana:
Bacterias son microorganismos unicelulares que viven en el aire, el suelo, el agua, animales y plantas. Suelen ser las responsables de la putrefacción y descomposición de la materia orgánica y algunas ocasionan enfermedades al hombre, los animales, las plantas e incluso a otros microorganismos.
Virus son microorganismos de estructura muy sencilla capaces de reproducirse exclusivamente en el seno de células vivas específicas (de plantas, animales y bacterias), utilizando su metabolismo.
Hongos son organismos multicelulares que obtienen los nutrientes de las plantas, los alimentos y los animales en ambientes húmedos y cálidos. Tienen una gran capacidad para resistir en el tiempo, protegiéndose formando cápsulas que les permiten sobrevivir en condiciones adversas, esperando la siguiente campaña o condiciones más favorables.
Protozoos: organismos unicelulares, como las bacterias que proliferan en ambientes húmedos. Viven en todo tipo de medios acuosos, como aguas dulces, aguas saladas o líquidos internos de los organismos superiores.

Categorías de desinfección
En función de la actividad y el resultado en la eliminación de organismos patógenos se categorizan distintos niveles de desinfección:1

  • Esterilización química: se eliminan todos los microorganismos y esporas con tiempos de exposición prolongados (3-12 h).
  • Desinfección de alto nivel: Con concentraciones similares pero con períodos de exposición más cortos, se matan todos los microorganismos excepto gran número de esporas.
  • Desinfección de nivel intermedio: se matan micobacterias, bacterias vegetativas, la mayoría de virus y hongos, pero no necesariamente esporas.
  • Desinfección de bajo nivel: se matan la mayoría de bacterias, algunos hongos, y algunos virus en un práctico período de tiempo (hasta10 min.)

Desinfectantes
Los desinfectantes reducen los organismos nocivos a un nivel que no dañan la salud ni la calidad de los bienes perecederos y se aplican sobre objetos inanimados, como instrumentos y superficies, para tratar y prevenir las infecciones.
Tipos de desinfectantes
Entre los desinfectantes habituales se encuentran:

  • Alcoholes.
  • Cloro y compuestos clorados.
  • Formaldehído.
  • Glutaraldehído.
  • Peróxido de Hidrógeno. También llamada agua oxigenada, limpia y desinfecta la piel, ofreciendo todo el cuidado e higiene que la piel necesita proporcionando una limpieza e higiene para la piel y desinfectando las pieles sanas. No se puede ingerir y su uso es para desinfectar zonas externas, hay que evitar el contacto con ojos, mucosas y zonas sensibles.
  • Yodóforos.
  • Orto-ftalaldehído (OPA).
  • Ácido Peracético.
  • Compuestos fenólicos.
  • Compuestos de Amonio cuaternario.
Desinsectación

Conjunto de técnicas y métodos físicos , químicos y mecánicos dirigidos a prevenir y controlar la presencia de ciertas especies de artrópodos nocivos y molestos en un hábitat determinado.
Los artrópodos se clasifican en tres grandes grupos: los insectos, los arácnidos y los crustáceos, siendo el de los insectos el mas numeroso y el que engloba un mayor número de especies.
El objetivo principal de cualquier tratamiento de desinsectación se puede expresar como: MANTENER LA POBLACIÓN DE ARTRÓPODOS DENTRO DEL UMBRAL DE TOLERANCIA SEGÚN EL ÁREA DE QUE SE TRATE.

Medidas de control
Una vez cuantificada e identificada el tipo de plaga se procede a la elección del modo de actuación, aplicando medidas pasivas, físicas, químicas o biológicas, que dependerá en gran medida de la zona a tratar:

  • Medidas pasivas

- Colocación de rejillas en desagües y alcantarillas.
- Sellado de agujeros de paso de cañerías y desagües con material adecuado.
- Detectar cualquier orificio o grieta y taponarlos con cemento o cualquier otro material, en caso de que dicho orificio deba ser permeable, se protegerá con una red.
- Utilización de mosquiteras
- Refuerzo de la zona inferior de las puertas de madera con láminas metálicas.
- Poda selectiva de ramas en contacto con el edificio.
- Control en la recepción de mercancías por los proveedores y control de mercancías en los almacenes.
- Control de contenedores y recipientes para desechos o residuos.
- Uso de aparatos de emisión de rayos UV para el control de voladores.

  • Medidas químicas;

No se trata de eliminar un cierto número de insectos en un momento determinado, sino que tratamos de mantener durante todo el periodo de tiempo en que se garantice el tratamiento, las instalaciones con niveles mínimos constantes de la no- presencia de estos insectos.
Se realizarán aplicaciones con productos adecuados para no afectar el equilibrio ecológico, ambiental y de los materiales; se aplicarán distintos tipos de insecticidas, adecuados a cada situación y problema, del tipo “piretrinas” y “piretroides” de 2ª y 3ª generación, de contrastada y conocida efectividad así como inocuidad /baja toxicidad para las personas y animales de sangre caliente. Procediéndose en todos los casos a establecer un programa rotatorio con los distintos productos para evitar adaptación – inmunización en los insectos.

RATTUS Y DESINSECTACIONES, S.L. en constante preocupación por la máxima calidad y eficacia en nuestros servicios utiliza las técnicas y productos para el control de los insectos como:

  • Insecticidas microencapsulados avanzados; aseguran la máxima inocuidad (baja toxicidad) para las personas y el medio ambiente asegurando los mejores resultados:
    • Duración – persistencia de los tratamientos
    • Ausencia de olor
    • Recuperación inmediata de las zonas tratadas
    • No mancha
    • Mínimo plazo de seguridad
  • Insecticidas en gel: geles alimenticios muy atrayentes que contienen el principio activo. Una vez que se han consumido, los insectos se transmiten la comida y se contaminan unos a otros. (tropofagia), por tanto tienen un efecto en cadena.

Ventajas; son capaces de controlar cepas de cucarachas resistentes a otros insecticidas, además permite la aplicación controlada y localizada del insecticida, logrando la realización de un tratamiento limpio, con mínima influencia en la actividad de las instalaciones y mínima distribución del producto. Es uno de los pocos productos que no requiere ningún plazo de seguridad, ni daña al medio ambiente.

  • Microemulsiones: son emulsiones muy estables (dispersión de un líquido en otro líquido en el cual es prácticamente insoluble), donde la fase interna (ingrediente activo) tiene un reducido tamaño de partícula que no supera los 100 nanómetros.

Ventajas; son transparentes no manchan, son termodinámicamente muy estables por lo que mantienen su eficacia durante más tiempo, y al ser el principio activo insoluble en agua, no existe ningún riesgo de contaminación ambiental.

  • Productos en base agua o en base alcohol; se elimina el uso de aceites minerales y de disolventes orgánicos volátiles; por lo que no manchan, no producen olores no es inflamable y se reduce al mínimo la evaporación del principio activo.

 

  • Medidas biológicas;

Es la utilización de productos que actúan potenciando, inhibiendo o sustituyendo la acción de las hormonas naturales (tales como hormonas juveniles, feromonas o inhibidores de la quitina), bacterias patógenas, parásitos o depredadores para el control de plagas.
Ventajas:

    • Baja toxicidad para el hombre y otros organismos diferentes al organismo diana.
    • Poca toxicidad para fauna acuática y animales superiores
    • Son biodegradables y no persistentes
    • Es difícil que se generen resistencias

Nuestra empresa utiliza:

    • Microorganismos: bacterias (Bacillus thurigensis) que son larvicidas
    • Inhibidores de la quitina: son productos derivados de las benzoilureas, que impiden que se forme la quitina de los insectos, actuando por ingestión, por lo que las larvas no se forman adecuadamente y mueren antes de alcanzar la edad adulta.
    • Análogos de las hormonas juveniles: impiden que la larva se desarrolle hasta la fase adulta, por lo que la población madura, que es la que produce efectos adversos disminuye.
    • Inhibidores de la forma juvenil: provocan una metamorfosis precoz, dando lugar a insectos inmaduros que no se reproducen y mueren pronto.
    • Feromonas: son sustancias segregadas por un individuo que puede ser percibida por otro u otros de la misma especie, en el cual, provoca una reacción específica; atracción sexual, agregación, dispersión, alarma o disuasión.

 

Métodos de aplicación

  • Aplicaciones en puntos de gel; en todas aquellas zonas especialmente sensibles por existencia de alimentos, o de materiales u objetos en donde se requiera aplicaciones en zonas muy concretas y de forma meticulosa.
  • Pulverización: mediante pulverizador de presión previa; con tamaño de gota entre 100 y 400 micras de diámetro. Se utiliza para aplicaciones dirigidas de líquidos con base oleosa o acuosa, líquidos emulsionables y polvos solubles.
  • Nebulización: el líquido es segregado en gotas de 5 – 20 micras de diámetro por lo que se produce una neblina que permanece suspendida en el aire más tiempo, cubriendo una superficie mayor al depositarse, asegurando un mejor recubrimiento, un reparto más uniforme del biocida y un mayor poder de penetración.

Se puede conseguir un caudal de 4 a 20 litros por hora, una altura de 4 metros y un alcance de 12 metros.
Se trata con un volumen de caldo más reducido permitiendo reducir sustancialmente la dosis y toxicidad del producto y menor impacto ambiental.

  • Termonebulización: se producen gotas entre 0,5 – 50 micras de diámetro.

Se utilizan equipos que funcionan mediante gasolina, por lo que tienen gran autonomía de uso.
Se forma una niebla ligera y densa como consecuencia de la evaporación total o parcial del caldo, consiguiendo grandes caudales de masa gaseosa en segundos.
Las gotas muy finas depositan muy lentamente y llegan por tanto a las áreas más recónditas con gran uniformidad y homogeneidad del principio activo.

Desatización

El objetivo principal de cualquier desratización se puede expresar como: mantener la población de roedores dentro del umbral de tolerancia según el área de que se trate. Esta definición, no nos dice nada sino identificamos cuál es ese “umbral de tolerancia”, lo que resulta difícil de estandarizar, ya que dependerá de las condiciones ambientales y estructurales de la zona objeto de actuación. Si nos centramos en las condiciones que existen mayoritariamente en nuestro entorno, “un umbral de tolerancia”, sería mantener “controlada” la población de roedores, es decir;

  • Que no se advierta presencia en la vía pública, en zonas privadas, en las industrias... y no tengan implicaciones sanitarias o ambientales.
  • Que no produzcan desperfectos ni pérdidas económicas.
  •  

Protocolo
En cualquier proceso de desratización se deben tomar ciertas medidas, de las cuales dependerá la viabilidad del mismo:
INSPECCIÓN PREVIA
La inspección es un paso previo muy importante, debe ser realizada de forma metódica, efectiva y contando siempre con la colaboración del cliente, lo que nos servirá para obtener la máxima información sobre las instalaciones.
La inspección nos permitirá clasificar el grado de infestación:
Cuando decimos que una infestación es baja, no existen indicios de actividad de roedores, no se visualizan ejemplares y solo esporádicamente se observan ruidos, roeduras, daños de algún tipo, huellas o excrementos.
Definimos como infestación media aquella en que se observan señales evidentes de infestación, marcas o roeduras, excrementos frescos, señales de actividad nocturna y alguna visualización ocasional.
Una infestación es alta cuando el número de roedores es tan elevado que se visualizan ejemplares incluso de día, no es necesario añadir que en estos casos los desperfectos son cuantiosos.

DIAGNOSIS
Una buena inspección nos llevará hacia una diagnosis adecuada para el posterior diseño del control de plagas que debemos realizar.
1- Determinación de la especie
Las tres especies de roedores más problemáticos en nuestro entorno son:

    • El ratón casero o común (Mus musculus)
    • La rata gris o de alcantarilla (Rattus norvergicus)
    • La rata negra (Rattus rattus)

2-    Determinar el grado de infestación que se hará en función de la estimación poblacional de roedores y del tipo de instalaciones

MEDIDAS DE CONTROL
Una vez identificada y cuantificada el tipo de plaga se procede a la elección del modo de actuación, aplicando medidas pasivas, físicas, químicas o biológicas, que dependerá en gran medida de la zona a tratar:

  • Medidas de desratización pasivas;

Consistentes en la creación de barreras físicas para impedir que los roedores penetren, vivan y se reproduzcan en un espacio determinado.

  • Medidas de desratización físicas

Sería la utilización de mecanismos físicos de captura, como trampas de adherencia, las cuales deberán utilizarse allí donde la utilización de productos químicos sea desaconsejable.

  • Medidas químicas

No se trata de eliminar un cierto número de roedores en un tiempo determinado, sino de mantener durante todo el periodo que se garantice el tratamiento, las instalaciones con niveles mínimos constantes de la no-presencia, es decir, dentro del umbral de tolerancia.
Primera fase .- CHOQUE: su objetivo es la eliminación rápida de cualquier foco de infestación.
Segunda fase .- MANTENIMIENTO: visitas periódicas para mantener el control.
Los productos empleados en la lucha química contra roedores, son los llamados RODENTICIDAS.
En la actualidad se emplean rodenticidas de dosis múltiples. Son anticoagulantes orales cuyos efectos se dejan sentir tiempo después de haber consumido el cebo y tras varias ingestas, esto disminuye el peligro para humanos y animales domésticos y es más efectivo de cara a los roedores, que mueren por hemorragias internas generalmente en sus madrigueras.

Se emplean dos familias de materias activas, ambas anticoagulantes, son los derivados de la cumarina (difenacoum, bromadiolona) y los derivados de la indandiolona (difacinona, clorofacinona).

-DIFENACOUM: materia activa indicada para el tratamiento de ratones
-BROMADIOLONA: materia activa indicada para el tratamiento de ratas
-BRODIFACUM: materia activa de dosis letal más baja que las anteriores, lo que significa que una sola ingesta puede producir la muerte del roedor.

Además se crearán “perímetros y cinturones de protección” mediante la colocación estratégica de los portacebos, para impedir reinvasiones exteriores. Igualmente se protegerán aquellos lugares de alto riesgo, como cuadros eléctricos, transformación, telefonía,… protegiendo los circuitos de cables mediante productos más enérgicos de extrema capacidad letal y repelente.

Descripción del proceso de desratización
Para la realización de la Desratización se utilizarán trampas, cebos, y bloques parafinados.
Las trampas tienen dos posibles finalidades, efectuar controles de población o eliminar ejemplares aislados de roedores.
Los cebos, en los que el producto rodenticida está disperso en una masa alimenticia que sea del agrado de los roedores. Puede ser grano o cualquier otro tipo de alimento.
Los bloques parafinados: la materia activa se encuentra disuelta en el interior de una estructura sólida no soluble en agua y en forma de bloque sólido muy atractivos para los roedores.

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